Querido Poisson:

No te puedo conceder semejante tregua porque nunca inicié una lucha contra ti... Siempre procuro caminar a tu lado, comprender entre ambos qué pasa por nuestras mentes ante amores y desamores...

Sobre el optimismo, me encanta saber que lo mantienes intacto, y

voy comprendiendo que temor-optimismo son conceptos contradictorios pero complementarios.

Sé que se puede sentir miedo pero no por ello quedarse de brazos cruzados, se puede esperar lo mejor pero con temor... pero el miedo real no es al Amor, Poisson, querido...

Tu miedo es, como el de todos, a lo desconocido. O al dolor. Pero no debes achacar el miedo al amor, sino a ese dolor. El Amor es como la muerte... hay quien afirma tener miedo a la muerte, pero yo estoy convencida de que alo que tenemos miedo es a sufrir en el proceso... no a desaparecer...

Me dirás que en esta vida se sufre, y que cómo podemos evitarlo. El sufrimiento no se evita, se palia.

Mi querido Poisson, toma mi mano, que en la medida de mis posibilidades,- limitadas, terrenales - te ayudaré a descargar tu miedo, a volcar la urna de las cenizas que lo forman y desparramarlo hasta la risa.

Sé Feliz. Hasta la próxima.

Atentamente,

Citlali